Sepulcro de Endrona
Apeles el ebreo, un maestro contado, 1239
que de lavor de manos non ovo tan ortado,
entalló el sepulcro en un mármol preçiado
¡él se maravillava quando lo ovo obrado!.
Allí pintó las estorias quantas nunca cuntieron: 1240
los ángeles del Çielo de quál guisa cayeron;
los parientes primeros cómo se malmetieron
porque sobre deviedo la mançana comieron;
estava más adelant’ Noel el patrïarca, 1241
los montes de Armenia do arribó el arca;
Sem, Cam e Jafet, cadauno en su comarca;
los Gigantes confusos e la Torre que es alta;
Abraham el católico, Isac çerca él; 1242
todos los Doze Tribos fijos de Israel,
las plagas de Egipto e el ángel crüel,
el täu en las puertas de sagne del añel,
las carreras del mar e la muerte de Farón, 1243
cómo pidién los pueblos rëy a Arón,
cómo prendié la Lëy Möisés el varón,
cómo se consumién Datán e Abirón,
de quál çevo bivieron por todo el desierto; 1244
quál fue el tabernáculo, de quál guisa cubierto.
¡Todo era notado tan bien e tan en çierto
que lo verié todo omne como en libro abierto!
En la otra estoria, don Möisés finado, 1245
tenié en su lugar Josüé el ducado;
metiolos en la tierra e fue bien adonado
es de Santa Iglesia oy en día plorado.
Allí eran los profetas, convento general, 1246
todos tablas en manos, todos con su señal;
cadaúno qué dixo o en quál temporal,
quisque en su escripto de dó era natural.
David con su salterio sus salmos acordando; 1247
Salamón faze el templo, justos judizios dando;
Roboam en el regno metié çisma e vando.
En es’ dia fue su obra Apeles ençerrando.
Las otras inçidençias de las gentes paganas, 1248
como non son abténticas, yazién más orellanas.
¡Tanto eran las estorias muchas e adïanas
que sedién sobr’el túmulo las gentes päusanas!
Quando ovo Apeles lo que sopo labrado, 1249
fue en quatro colupnas el sepulcro alçado.
Fue con grandes obsequios el cuerpo condesado.
¡El seso de Apeles será siempre contado!